Seguimos trabajando en casa con el apoyo de la familia, los niños siguen avanzando en este desafío al que nos obliga a encontrar oportunidades en las dificultades.

Los deportes construyen buenos hábitos, confianza y disciplina. Ellos convierten a sus jugadores en líderes de sus comunidades y les enseña a esforzarse por un objetivo, manejar sus errores, y apreciar las oportunidades de crecimiento.

Dios le bendiga sobreabundantemente.